ENTREVISTAS

DANIEL JULIO FERREYRA / DIRECTOR DEL REGISTRO CIVIL

“El Estado debe ser más exigente con el personal que contrata”

Fue concejal en Palpalá, y estuvo a cargo de varias direcciones en donde manejó dinero y no tiene ninguna causa ni fue denunciado jamás. A pesar del reconocimiento público por su vocación y atención a la gente, jamás fue llamado a capacitar a los empleados. “Es que entrar correligionarios o parientes”, dicen.

JULIO FERREYRA, UN FUNCIONARIO DE LEY
JULIO FERREYRA, UN FUNCIONARIO DE LEY

Daniel Julio Ferreyra no quiere decir su edad porque no quiere que lo jubilen. Con su mate asomando en la mesa del escritorio y rodeado de papeles, el Jefe del Registro Civil de la provincia se ubica en el centro de una oficina sencilla, sin lujos. Aquí atiende al público.

Conocido por su predisposición con la gente, Ferreyra reconoce que “cuando salgo del Registro es imposible llegar a mi casa porque la gente me habla para agradecerme, pero nunca hay que creerse el numberone”, dice sabiendo lo que dicen los jujeños de él en las redes sociales. “¡Un grande!”, “es un hombre con todas las letras”, escriben en una publicación que reconoce su trabajo frente al organismo provincial.

El pasado 28 de Agosto, Ferreyra cumplió 60 años de servicios como empleados público. Así dialogó con El Pórtico.

-¿Qué significa para usted ser funcionario público?

-Hoy, muchos chicos golpean las puertas para trabajar en el estado, pero una vez adentro no quieren trabajar. Ser un funcionario público implica atender cordialmente a las personas, no dar información equivocada, porque las perjudicamos. Las personas se tienen que ir de una oficina pública satisfechas de la atención que reciben y no siempre es así.

-¿Qué ha cambiado o siempre ha sido así?

-El empleado público ha perdido algo que años atrás era una obligación demostrar: ser un servidor público. Hoy, vas a una oficina y te atienden como si te estuvieran haciendo un favor y no es así, somos empleados de la gente que paga los impuestos con los que nos pagan los sueldos.

-Pero muchos no lo entienden asi…

-Los hombres no son lo que dicen ser, los hombres son lo que van dejando detrás de sí y muchos no se pueden dar vuelta. Hay muchísima gente que tuvo trabajos importantes en la actividad pública y no dejaron nada para la provincia.

-El feriado pasado, por ejemplo, me puse a arreglar el parqué del piso que estaba suelto, y no me hizo menos ponerme a realizar ese trabajo. Hay que tener compromiso con la institución,en mi opinión no importa qué tarea te toca hacer, lo importante es hacerla bien. Tanto las tareas del personal de ordenanza como la de las oficinas son importantes, se requiere compromiso en todos los casos.

-¿Cómo era cuando Ud. comenzó?

-Yo tengo 18 años de servicio en el Registro y no tengo ni un solo día de falta, todos los días estoy a las 7 de la mañana.

-¿Y cómo es su trato con los empleados?

-Yo soy correcto en el trato, si tengo que reclamarle algo a un empleado lo llamo a la oficina, nunca lo hago en público, eso sería una falta de respeto que no va conmigo.

-¿Nota que a los empleados públicos les falta capacitación?

-Últimamente se nota un relajamiento perjudicial para el estado, no se incorpora gente con capacidades para las tareas y se ponen personas en las instituciones públicas que no reúnen las condiciones por ser acomodos políticos o de parentesco.

-Y esto perjudica a la institución, por supuesto…

-La persona que entra a trabajar al Registro Civil tiene que tener conciencia de que un error que cometa en los trámites, es un grave perjuicio ocasionado en contra de otro ciudadano. Hay casos de gente que se casó hace 40 años y recién hoy se dan con que nunca se casaron por que el Jefe del Registro de esa época se había olvidado de firmar el acta, un error inaceptable que no tiene marcha atrás de ninguna manera, el acta sin firma carece de valor, yo no puedo firmar un acta de 40 años atrás.

-¿Qué opina sobre la creencia general de que las instituciones no son eficientes?

-Es fundamental que el empleado del sea responsable. A mí me parece que el régimen disciplinario es demasiado laxo, hay que ser más exigente. Todos los días se escucha que el Estado no sirve para nada, pero todos los días nos están tocando las puertas para entrar a trabajar al Estado, entonces no debe ser tan malo, yo soy un agradecido porque lo poco o mucho que tengo se lo debo al Estado, yo intenté siempre cumplir...

-¿Es cierto que usted trabaja incluso los feriados?

-Los feriados también trabajamos, cuando se aprobó el nuevo Código Civil y Comercial pudimos haber eliminado las guardias de defunción de fines de semana o feriados pero qué haría la gente que pierde un ser querido un viernes hasta el día lunes, los cementerios no le van a recibir al muerto si no va con un acta de defunción del Registro Civil.

-¿No le preocupa haber dejado un poco la familia después de tantos años de servicio?

-Yo vivo solo, mi casa es el Registro Civil, tengo hijos pero desde siempre tuve tareas que me llevaron de la mañana a la noche. La función pública te obliga a ser responsable. Yo supe ser presidente de todos los directores de registro civil del país, pero cuando los directores se sacaron la camiseta de la institución pública y se pusieron la del partido no los quise representar más porque por encima de todo está a responsabilidad que tenemos con el cargo, después cuando uno sale puede ser de cualquier partido.

-Y los jujeños le reconoce su dedicación, eso eso bueno.

-A mí me genera satisfacción que hablen bien de mí, me considero un ciudadano normal, ando solo por la calle, no tengo problemas de que un vecino me pare para preguntarme algo. Cuando salgo del Registro paso por el supermercado y compro pan para después irme a mi casa de Palpalá.

-¿De dónde aprendió esta disciplina?

-Me formé a golpes con la vida, tuve muchas funciones y tareas al servicio de la gente. Una función que no me gustó y no quise seguir fue la de concejal en Palpalá. Una vez que terminé, no quise saber más nada. Me molestaba el hecho de ver que un intendente mandaba un proyecto de ordenanza y los concejales salían corriendo para aprobarlo. Eso yo nunca lo haría, usar el cargo de concejal para conseguir cosas personales no era lo que yo aspiraba a hacer.

-¿Cuál será su legado cuando abandone estas funciones?

-Yo estuve en muchos lugares donde se manejaron grandes cantidades de recursos, estuve en la Dirección de Administración del Ministerio de Bienestar Social, en la Dirección de Compra de la Municipalidad de capital y jamás me llamaron la atención por que faltara algo. Trabajé con los recursos públicos con responsabilidad y transparencia. Cuidando los recursos es que pudimos hacer cosas que no se podían hacer, el Registro Civil tiene 127 años, las únicas tres propiedades construidas se hicieron durante mi gestión, por eso te decía, no somos lo que decimos ser, sino lo que vamos dejando detrás.

-¿Y ahora qué desafíos se le presentan?

-Un directivo no debería pelearse con los empleados para irse cuando llega la hora de cierre, uno tiene más responsabilidades. En mi opinión, hay una ruptura en lo que hace al manejo de las instituciones públicas, gremiales, públicas y empresas. Los gremios tienen que representar a los trabajadores y a susnecesidades pero cuando un gremio hace un paro y los empleados vienen a trabajar no pueden venir del gremio a amenazarlos con palos. Eso es delito.

-¿Qué le está faltando al estado para capacitar más a sus empleados?

-En administración pública no hay carreras administrativas, es una deuda pendiente, para evaluar a las personas en función de los requisitos en mayor o menor exigencias organizar las categorías.

-¿Qué consejo les da a los empleados públicos?

-Habría que ser más exigente en el ingreso. Reunir las condiciones. Aquí se da una situación, cuando alguien entra a trabajar a los 10 días se conocen todos los derechos del estatuto del empleado público, pero de las obligaciones no se enteran. Yo pretendo que venga una persona con buena caligrafía, ortografía y estudios, necesitamos gente con capacidad intelectual. El estado necesita de la responsabilidad y capacitación de los agentes, yo soy un estatista y no creo que el estado sea lo peor, lo que pasa es que se cambió calidad por cantidad.

-¿Cree que el estado contiene gente sin amor por la comunidad?

-El estado se llenó de gente, creando cargos para acomodar correligionarios, familiares y amigos, cuando un gremio escucha hablar de ajuste pone el grito en el cielo, aun cuando ellos saben que se aumentó de forma considerable la planta de trabajadores por motivos políticos.

-¿Qué espera del Estado a corto plazo?

-Si tenemos un estado que dedica todos sus recursos a pagar sueldos, ¿con qué plata van a tapar los pozos de las calles? No les queda un peso. En definitiva, todos los actores tienen algo para replantearse y corregir porque el Estado evidentemente no es el ideal que muchos quisiéramos que sea. Yo al menos quisiera un estado diferente.

DEFINICIONES DESTACADAS

“Hoy, muchos chicos golpean las puertas para trabajar en el estado, pero una vez adentro no quieren trabajar”.

“El estado se llenó de gente, creando cargos para acomodar correligionarios, familiares y amigos…”

“Yo pretendo que venga una persona con buena caligrafía, ortografía y estudios, necesitamos gente con capacidad intelectual”.

“El Registro Civil tiene 127 años, las únicas tres propiedades construidas se hicieron durante mi gestión, por eso te decía, no somos lo que decimos ser, sino lo que vamos dejando detrás”.

“Hoy, vas a una oficina y te atienden como si te estuvieran haciendo un favor y no es así, somos empleados de la gente que paga los impuestos con los que nos pagan los sueldos”.

“Los hombres no son lo que dicen ser, los hombres son lo que van dejando detrás de sí y muchos no se pueden dar vuelta…”