POLÍTICA

ARGENTINA

Alberto cruzó duro al kirchnerismo por los presos políticos y se agrava la interna

"No seamos tontos", le pidió el presidente a los dirigentes que criticaron a Cafiero. "Me molesta que digan que tengo presos políticos, no sé en qué lugar me quieren poner", retrucó.

Alberto cruzó duro al kirchnerismo por los presos políticos y se agrava la interna

Alberto Fernández no se quedó callado ante las críticas contra Santiago Cafiero sobre los presos políticos. El presidente tomó nota de que el verdadero destinatario de esas críticas es él y salió al cruce del kirchnerismo, al que le pidió no ser "tontos" y evitar las divisiones.

"Me molesta que me digan que tengo presos políticos porque no los tengo", afirmó Alberto en una entrevista donde no pudo disimular su fastidio. "No sé qué estamos discutiendo, no sé qué nos quieren hacer discutir y no sé en qué lugar me quieren poner. Francamente no lo entiendo", agregó.

"Es una discusión tan innecesaria, tan innecesaria. Si hay alguien que durante cuatro años cuestionó los procedimientos judiciales y las detenciones arbitrarias que la Justicia impulsaba fue Alberto Fernández. Lo vengo haciendo desde 2016 cuando todos los que hoy ponen el grito en el cielo se callaban", disparó en radio Continental.

Las declaraciones de Alberto llevan al extremo la tensión por los "presos políticos", un tema que desde antes de su asunción ya era un caldo de cultivo para una crisis con el kirchnerismo duro. Los críticas contra Cafiero de dirigentes muy cercanos a Cristina, como Teresa García, Elizabeth Gómez Alcorta, Jorge Ferraresi o el camporista Facundo Tignanelli, revelan que el tenor del debate ya genera cortocircuitos en la fórmula presidencial.

Detrás de la polémica se solapa una pelea netamente política: el control territorial de la provincia de Buenos Aires. Cafiero es la carta de Fernández para empezar a construir el "albertismo" en el territorio donde el kirchnerismo se considera hegemónico. La chispa que encendió el fuego fue la presencia la semana pasada del jefe de Gabinete en un acto en La Matanza. Luego de esa aparición, el kirchnerismo salió a cruzar como nunca había hecho antes al funcionario más cercano a Alberto.

En la entrevista, Alberto recordó que su posición sobre las detenciones de ex funcionarios siempre fue clara. "Dije mil veces que los procesos estaban muchas veces viciados y que siempre eso afectaba a opositores a Macri. Le he puesto nombre y apellido a los jueces han institucionalizado una doctrina muy penosa que permite el encarcelamiento preventivo de un modo desmedido. Me he cansado de decirlo, a veces lo dije en soledad. Fui en soledad a verla a Milagro Sala un 31 de diciembre, ¿qué parte no entienden?", se quejó. La referencia a la dirigente jujeña pareció un mensaje directo para su ministra Gómez Alcorta que la puso como ejemplo de presa política.

"El preso político técnicamente es el preso que está a disposición del Poder Ejecutivo, el preso sin causa. Yo no tengo ningún preso sin causa, ningún preso a disposición del Poder Ejecutivo", remarcó. "Tenemos que ser prudentes porque si en el mundo alguien escucha hablar de que en Argentina hay presos políticos, lo primero que se piensa es que Alberto Fernández tiene gente encerrada en la cárcel por su condición política", siguió.

"El preso político es un preso que está a disposición del poder político. Y si fuera así, a mí lo que tendrían que pedirme es que cese esa detención. ¿Cómo quieren que yo cese esa detención si no está en mis manos?", continuó el presidente.

"Le pido a los compañeros es que se den cuenta que nos están haciendo discutir un tema en el que no estamos en desacuerdo. Porque si alguien fue crítico del accionar de la justicia fui yo, desde mucho antes de ser candidato. Hay que decirle a los compañeros que no seamos tontos, que no caigamos en este debate porque lo que quieren es hacer pelearnos entre nosotros, es dividirnos", completó.