POLÍTICA

DE VACACIONES

Legislatura: pocas sesiones y largos recesos

Pese que sólo hubo 4 sesiones ordinarias en todo el año, los diputados siguen de receso dejando sin tratamiento temas prioritarios en medio de una fuerte crisis. Despachos vacios y teléfonos apagados dejan expuesto el contraste entre la ciudadanía y sus representantes. Un poder para el que se destinan millonarios presupuestos pero cuyo servicio es, cuando menos, cuestionable.

Legislatura: pocas sesiones y largos recesos

Previo a las elecciones provinciales del 9 de junio de 2019,  la Legislatura había sesionado solo 1 vez desde la apertura de sesiones ordinarias.

Los primeros días de abril fue la última vez que los diputados se reunieron y lo hicieron para votar el financiamiento educativo. Después de esa fecha, ningún legislador volvió a sentarse en su banca. El trabajo de las comisiones también fue mermando y los encuentros se volvieron escazos.

Con la excusa de la proximidad de los comicios, muchos diputados antepusieron la campaña electoral a los intereses del pueblo y la agenda legislativa, esto en un contexto de recesión económica y de una crisis que golpeaba fuerte (y aun lo hace) a los sectores más vulnerables.

Luego de las elecciones, 2 meses después de la última reunión, las bancas volvieron a ser ocupadas pero en el medio hubo también sesiones que se supendieron.

En todo el año, fueron 4 sesiones ordinarias y 2 extrordinarias las que se concretaron. En las dos últimas el oficialismo logró, con el apoyo de sus aliados dentro de la oposición, la aprobación de nuevas deudas: la principal, un crédito por 75 millones de dólares para el proyecto del tren Jujuy- La Quiaca.

Hoy la Casa de Piedra está prácticamente vacía con motivo del receso invernal. La mayoría de los despachos están cerrados y hasta el personal administrativo brilla por su ausencia.

Lo llamativo es que ninguna normativa prevee un periodo de receso invernal para los legisladores, sí para los empleados pero procurando que permanezca el 50% del personal brindando el servicio.

Ni siquiera se ve actividad en lascomiciones. Las mismas llevan 2 semanas sin reunirse. El martes pasado fue la excepción con un encuentro en el que participaron integrantes de varias comisiones.

La oposición acusa al oficialismo de no llamar a sesionar o a reuniones de comisiones, ya que al tener mayoría en diputados pueden decidir el cuórum para realizar, o no, la sesión ordinaria. La misma suerte corren las comisiones.

Lo cierto es que se esperaba otro tipo de respuesta por parte de los legisladores sobre todo teniendo en cuenta que se dejaron muchos temas afuera en medio de una crisis económica que afecta a miles de jujeños.

No hay voluntad de sesionar y nadie parece reparar en el gasto millonario que implica para las arcas del Estado el funcionamiento del Poder Legislativo, los sueldos de los legisladores y hasta el fondo de bloques para el que se destinan anualmente 28 millones de pesos y cuyo uso sigue siendo discrecional.

La actividad legislativa volverá a retomarse la próxima semana pero ello no implica que no puedan haber nuevas sesiones supendidas.